viernes, 15 de marzo de 2013

Alegres por el Papa Francisco

  • Fray Betto dijo que Francisco sabe que debe impulsar los cambios en la Iglesia.
  • El nuevo papa Francisco genera una esperanza en los exponentes de la Teología de la Liberación.
Río de Janeiro, Brasil
Los brasileños Fray Betto y Leonardo Boff, exponentes de la Teología de la Liberación, se declararon esperanzados por la designación del argentino Jorge Bergoglio como nuevo Papa, y consideraron que la elección de Francisco como nombre indica que trabajará por los pobres.
“Nunca hubo un Papa con ese nombre, San Francisco de Asís. Es muy significativo por tres cosas: es símbolo de acción por los pobres; de ecología, por el amor a la naturaleza; y tercero, fue un santo que soñó que la Iglesia estaba derrumbándose y él precisaba reconstruirla”, dijo ayer el escritor y fraile dominico Carlos Alberto Libanio Christo, más conocido como Fray Betto.
El nuevo Papa “es consciente de la crisis de la Iglesia, de la necesidad de una reforma seria, comenzando por la curia romana. Esto me deja esperanzado”, añadió.
“Estoy satisfecho de que sea latinoamericano, argentino. Pero Dios continúa siendo brasileño, eso está claro. Es nuestro consuelo”, agregó entre risas este amigo del expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva y del cubano Fidel Castro.
Betto precisó que desconoce la actitud de Bergoglio durante la dictadura militar argentina (1976-1983), aunque dijo temer que su elección haya sido decidida en parte bajo la lógica de que la Iglesia debe neutralizar el avance del “progresismo político” en América Latina, donde la izquierda -y el secularismo- han ganado terreno en la última década.
“Temo que el Papa pueda prestarse a eso, pero vamos a ver cómo se manifiesta”, afirmó.
Leonardo Boff, otro de los referentes de la Teología de la Liberación que surgió en Latinoamérica tras el Concilio Vaticano II (1962-1965), describió al papa Francisco como un hombre “sobrio, serio, simple”.
“El papa Francisco es una promesa. Primero el nombre: San Francisco recibió de Cristo el pedido de reconstruir la Iglesia. Francisco es el hermano universal”, dijo en su cuenta Twitter este teólogo que colgó los hábitos en 1992, ocho años después de ser condenado al silencio obsequioso (prohibición de publicar y enseñar) por Joseph Ratzinger, luego designado papa Benedicto XVI.