jueves, 7 de febrero de 2013

CONTEMPLACION



La contemplación, es una dimensión de la vida humana y por eso no es un privilegio de pocos.

Ser contemplativo significa descubrir el significado de la vida y de la realidad, ver el mundo como un símbolo que lleva hacia el misterio de Dios.

En esto está implícia una obligación, transformar este mundo en el reino de Dios por la fuerza de la resurrección (M. Amaladoss).

Vivir de manera contemplativa no significa apartarse del mundo sino comprometerse con él, - “ir por el mundo” - de una manera activa, para convertirlo en un mundo mejor. Sólo se puede descubrir a Dios descubriéndose uno mismo y estando unido con otras personas y con el mundo.

La contemplación supone una experiencia vivida. Ella es la condición de una misión, que significa que nos pongamos en contacto con las fuerzas del mal en nuestra existencia.

Una persona contemplativa también se comprometerá con la justicia y la paz, por la conservación de la creación y de la libertad.

No es necesario desentenderse del mundo, seguir un estilo de vida particular, por ej. vivir en un ashram (eremitorio), en un convento o seguir algún programa ascético riguroso.

Sé siempre tú misma dondequiera que estés.

La contemplación bien entendida, es una invitación, a ser mujeres y hombres
completos y cualquier tipo de contemplación que no tiene en cuenta al prójimo, está fuera de lugar.
 
CCFMC, Lección 10, C - Conclusiones