miércoles, 10 de agosto de 2011

SANTA CLARA


“La virgen Clara, salió de la casa paterna de un modo maravilloso; pues temiendo que se le impidiese el paso, no quiso salir por la puerta principal, sino que se dirigió a otra puerta de la casa, la cual para su seguridad, estaba apuntalada y atrancada con leños pesados y un montón de piedras, que a duras penas podían mover varios hombres juntos (Sor Cristina. Proceso de beatificación). Sin embargo ella sola, con el auxilio de Jesucristo, los separó y abrió la puerta”. “Y así, abandonando el hogar, la ciudad y los familiares, corrió a santa María de la Porciúncula, donde los frailes, que ante el pequeño altar velaban la sagrada vigilia, recibieron con antorchas a la virgen Clara. De inmediato, despojándose de sus variadas galas, dio al mundo “libelo de repudio”: siendo cortada su cabellera por manos de los frailes”.

“Luego, dice su hermana Beatriz, San Francisco le cortó los cabellos ante el altar de la iglesia de la Virgen María, llamada Porciúncula” y “en cuanto hubo recibido al pie del altar de la Bienaventurada María, la enseña de la santa penitencia, y cual si ante un hecho nupcial de esta Virgen la humilde sierva se hubiera desposado con Cristo, inmediatamente San Francisco la trasladó a la iglesia de San Pablo para que en aquel lugar permaneciera hasta tanto el Altísimo dispusiera otra cosa”.

También San Francisco cortará el cabello de Inés.

Bien, ¿Te has preguntado que significa el gesto de Francisco y Clara?

Es necesario entenderlo espiritual y jurídicamente.

El gesto de Clara es complejo, irradia en diversos contenidos:

· Opción radical por Jesucristo.

· Búsqueda exclusiva de Dios y confianza en su Providencia.

· Se deja llevar, obediente, por el Espíritu y su inspiración.

· Dinámica de conversión interna y externa: hacer penitencia.

· Ruptura con cuanto le es de impedimento. Confianza y esperanza en el Señor.

Puesta en práctica inmediata del precepto de Jesucristo de darlo todo a los pobres y seguirlo

· Amor a Cristo crucificado. “Cambiar el gozo mundano por el llanto de la Pasión”, dice la narración.

· Y es el día de Ramos: ella se adhiere a ese Jesucristo que va a la muerte como Señor y Mesías. ¿Es éste el motivo de la fecha escogida? Clara es invitada a participar plenamente en el misterio pascual de Cristo: muerte y resurrección de Jesucristo.

· Clara, al quedar sin bienes, asume una condición de vileza, de sierva, que le cierra el paso a un reconocimiento en el monasterio como en la sociedad.

· Clara entra en la fraternitas de Francisco.

· Clara camina con hermanas.

Clara recordará:”Y así, por voluntad del Señor y de nuestro bienaventurado Padre San Francisco, después de haber permanecido en otro lugar, fuimos a morar en la iglesia de San Damián”.

“En la cárcel de su estrecho lugar se encerró la virgen Clara por amor a su celeste Esposo. Aquí guareciéndose de la tempestad del mundo, encarceló su cuerpo de por vida. Anidando en las grietas de esta roca, la paloma de plata engendró un colegio de vírgenes de Cristo, instituyó un santo monasterio e inició la Orden de las Damas Pobres. Aquí en el camino de la penitencia, dejó marcadas las huellas para sus seguidoras. Para que la casa de la Iglesia se inundara de sus aromas”.

A finales del año 1212 o primeros de 1213, Francisco escribe para Clara y sus hermanas la forma vitae.

Clara puso empeño en que se aprobara su forma de vida como Regla, porque valoraba extremadamente que quedaran formuladas sus ilusiones e intuiciones evangélicas. Era su vida y había logrado darla por escrito de forma adecuada.

La Regla de Clara vibra de intenso dinamismo espiritual. Transmite un carisma como criterio de vida, como estímulo y aliento, como fidelidad a Clara, como identidad de la orden de Clara.

En el 800 aniversario de su consagración, ¡descúbrela!.



¡Qué grande es el Señor!

Agradecido de tu propósito, ten siempre delante de tus ojos el punto de partida. Conserva los resultados obtenidos. Lo que haces hazlo bien, no te detengas, es más, con paso veloz, ligero, y seguro, ni siquiera al polvo permitas que retrase tu caminar, avanza confiada y orgullosa en la vía de la beatitud que te has asegurado.(del musical Chiara di Dio)


Clara nos convoca con andar apresurado, Clara nos guía con paso ligero.

Sin estorbos en los pies para que ni siquiera nuestros pasos recojan el polvo, el polvo del camino. Seguros y dispuestos recorramos con cautela, la senda de la bienaventuranza,

¡Venimos a ti Señor!