jueves, 19 de mayo de 2011

Sor Marta Julia Galdámez Lemus, osc



El domingo 15 de mayo en Hellín, la Orden Franciscana Seglar, junto con toda la Familia Franciscana, estuvo en la Profesión Solemne de Votos Perpetuos de nuestra hermana Marta.

La celebración fue presidida por P. Pedro Riquelme Oliva, OFM asistido de numerosos hermanos concelebrantes.

De Santa Catalina, de Murcia, de Albacete, de Hellín, de todas partes, todos en común-unión, para estar con nuestra hermana, esta hermana llamada a vivir una vida fundada en signos y símbolos que hacen ver simplemente a Dios. Hermanas consagradas que se entregan a Dios, que testimonian en silencio el contemplar al Cristo del Evangelio, amarlo intensamente, imitar sus virtudes.

Y nosotros con Marta renovamos nuestro compromiso, cuando pregunte a una joven que nos acompañaba:

-¿Dime un sentimiento?, contestó

- Ternura.

Y cuando pregunté a otra hermana,

-Dime ¿cómo te llamas?

-Fátima, contestó.

Fátima has vivido la consagración de Marta como algo propio, cada vez que te miraba afloraban en ti infinidad de sentimientos, era un gozo mirar a Fátima.

Igual que a Fátima todos sentimos esas emociones, Marta contigo, en esa preciosa ceremonia, dijimos SI.

El domingo se añadió otra página más a esa Historia de Santa Clara de Hellín. Hace poco se presentó el libro sobre la historia de este convento en un acto sencillo, en el que Pedro pedía que se conociese: «Como franciscano -dijo el Padre Riquelme- me siento muy vinculado a este Monasterio, ya que mis primeras tareas ministeriales, fueron en los Franciscanos de Hellín por los años cincuenta». Pedía el padre Riquelme que se conozca su contenido, que se lea y se relea porque sabe a poco. Añadía que el camino de Santa Clara sigue vivo después de 400 años.
La voz de las religiosas estuvo a cargo de Sor Clara María, citando a su fundadora Santa Clara de Asís, que apuntó su deseo de que se pueda hacer otro libro dentro 400 años, y mostrar los detalles de la ciudad de Hellín y la forma de vivir de estos monasterios.


En la actualidad llegan a casi 200 los monasterios de Clarisas en España, con un número aproximado de 3.000 hermanas, y unas 20.000 en todo el mundo, acogidas a la Regla de Santa Clara.

Cuando estamos escribiendo estas líneas hay uno –un convento- que ha sufrido cuantiosos daños, hablamos claro esta, del terremoto de Lorca, donde hermanas nuestras han padecido, y padecen, sus consecuencias.

Hermana Marta, gracias por hacernos vibrar.

Edith Stein dice que el Domingo debe ser una gran puerta por donde la vida del Cielo irrumpa cada día en nosotros vigorizándonos en el trabajo de toda la semana. Pues este Domingo, la “vigorización” de este Domingo sin duda ha de estar presente durante mucho tiempo en quienes vivimos éste día, en quienes gozamos ese día.

Quizá Marta pronuncie estas palabras:

No podemos más que dar gracias, infinitas gracias al Señor y a la Iglesia que acepta nuestra consagración por el “Don grande de nuestra vocación” es algo que colma y da plenitud a toda la existencia, que ensancha los horizontes, que rompe fronteras. Dios es así, nos creó por amor y nos sigue recreando en amor y libertad.

A nosotros solo nos queda por decir

Hermana Marta, ya sabes…

con andar apresurado

con paso ligero